En un centro comercial de Shanghái, decenas de personas se aglomeran en torno a una máquina para reciclar oro, cuyo precio está batiendo récords, con la esperanza de convertir sus joyas en dinero.
China es el mayor consumidor mundial de oro, que tradicionalmente las familias compran para ocasiones especiales, como nacimientos o bodas.
Pero con los precios alcanzando hasta 5.600 dólares la onza, un récord, los clientes acuden en masa a la máquina amarilla de la empresa Kinghood Group para vender sus joyas.
"Nunca pensé que los precios subirían tan drásticamente", dice a AFP Wu, una mujer de 54 años,...