Al enterarse de la noticia de que Instagram y YouTube fueron considerados responsables de contribuir a la depresión de una joven estadounidense, Lori Schott dio un salto de alegría y rompió a llorar, como si fuera su propia hija quien acabara de ganar el caso.
Es “la confirmación de que lo que vimos, que nuestros hijos estaban siendo dañados, era cierto. Esto va a hacer el mundo más seguro”, dijo a la AFP esta agricultora de Colorado, que viajó más de 1.800 kilómetros para asistir al veredicto este miércoles en Los Ángeles.
Este juicio histórico involucró a Kaley G. M., una californiana de 20 años...