Manuelito Gómez y su sonido que resiste al tiempo
Manuelito Gómez no cree en los caminos rápidos. El tipiquero y acordeonista panameño asegura que su carrera ha sido una travesía de resistencia, paciencia y fe: “lo que rápido llega, rápido se va”. Esa filosofía lo ha acompañado desde el día en que tomó un acordeón por primera vez, a los siete años, y sigue marcando cada paso de su evolución artística.
Su sonido, ese que muchos reconocen apenas suena la primera nota, asegura que nació del respeto por los grandes que lo antecedieron y de la valentía de escuchar su propio instinto. Para Manuelito, el llamado “estilo Gómez” no es una fórmula, sino una mezcla de esencia, intuición y confianza en si mismo, incluso en tiempos donde adaptarse a las redes sociales ha sido uno de sus mayores retos personales.
La espiritualidad también ocupa un lugar central en su música. Prueba de ello es “Al Cristo Negro”, el primer tema dedicado al Cristo Negro de Portobelo, inspirado en un sueño tan vívido como revelador. Cuenta que esa experiencia, que luego se transformó en oración y agradecimiento, terminó convirtiéndose en una canción que marcó un antes y un después en su carrera.
Mirando hacia el futuro, Manuelito sigue apostando por la música típica como pilar de la identidad panameña.
ML | Manuelito Gómez afirmó que no le teme a la evolución. Para este 2026, sorprenderá a sus seguidores con su EP “Contando Historias”, compuesto íntegramente por él, y confiesa que le encantaría experimentar sonidos nuevos colaborando con figuras del género urbano como Sech o Boza. Es un artista que no olvida sus raíces, pero que siempre tiene la mirada puesta en el futuro.
El acordeonista panameño Manuelito Gómez empezó tocando el teclado a los seis años.
A los siete años tuvo su primer acordeón y a los 10 ganó Cuna de Acordeones.
Cuando tenía 12 años, en 1999, dio su primer baile con su agrupación.
Desde que tiene 17 años escribe canciones para su conjunto.