Desde los cinco años, Fernando Flores sintió una conexión especial con la música típica panameña. El acordeonista contó que recibió su primer acordeón, de un solo chorro, y desde entonces se interesó por el género, especialmente inspirado en el estilo montañero de Alfredo Escudero.
A los 11 años decidió buscar un acordeón profesional y, un año después, logró conseguirlo con esfuerzo propio y el apoyo de su madre. También contó con la guía del músico Gilberto Amaya, a quien reconoce como su principal maestro.
A los 18 años decidió formar su propio conjunto, La Fuerza Montañera, luego de varios años...