El debate ya está en la mesa
18 de agosto de 2026
La ocupación de los espacios públicos para estacionar vehículos particulares, buses o camiones de reparto se convirtió en la costumbre nacional. La permisividad de las autoridades permitió que por décadas las aceras y servidumbres sirvieran como estacionamientos de negocios, de aquellos que no encuentran un “parqueo” gratuito, no quieren pagar por él o simplemente porque no les importa con los miles de ciudadanos que caminan. La única manera de terminar con esta terrible costumbre son las sanciones y tienen que ser ejemplares.