¿Qué comer y evitar en los días de Carnaval?
Nutricionistas recomiendan priorizar el consumo de agua, frutas y proteínas, así como evitar frituras, exceso de alcohol y alimentos con mala higiene
Alimentarse e hidratarse correctamente durante los días de Carnaval es clave para evitar mareos, problemas digestivos o cuadros de deshidratación. Así lo advirtieron nutricionistas y dietistas.
La nutricionista Giselle Núñez señaló que la hidratación es uno de los puntos más importantes durante el Carnaval y recomendó que el agua sea siempre la primera opción. En cuanto a la alimentación, sugirió consumir frutas de temporada como sandía, piña o mango; también destacó la importancia de priorizar proteínas (pollo, carne o pescado) acompañadas de carbohidratos naturales como papa o yuca. Para los snacks, recomendó frutos secos y frutas naturales, evitando las frituras, las bebidas azucaradas y el exceso de alcohol.
Por su parte, el nutricionista dietista Carlos Iván Núñez explicó que vegetales como el pepino y la lechuga también aportan agua al organismo. No obstante, hizo énfasis en verificar siempre las condiciones de higiene de los lugares donde se adquieren alimentos para evitar intoxicaciones. Aunque indicó que lo ideal es evitar comer en la calle, recomendó que, de no haber otra opción, se eviten alimentos expuestos o mal conservados.
Mientras tanto, la nutricionista dietista Vanessa Leone recordó que la hidratación debe darse antes, durante y después de las actividades de Carnaval. Sugirió iniciar el día con dos vasos de agua, llevar termos reutilizables para toda la familia y alternar cada bebida alcohólica con un vaso de este líquido. También aconsejó no saltarse comidas, ya que alimentarse solo una o dos veces al día puede provocar mareos y descompensaciones.
ml | Según los especialistas, una mala alimentación durante los carnavales, caracterizada por el exceso de alcohol, grasas, sodio y azúcares, provoca principalmente enfermedades agudas como intoxicación alimentaria, deshidratación y problemas digestivos (gastritis o reflujo). Además, explicaron que, a mediano plazo, este consumo excesivo aumenta el riesgo de padecer de colesterol alto, hiperglucemia, sobrepeso, obesidad y gota (artritis inflamatoria).