Los líderes afropanameños definen labor de la SENADAP
Esta Secretaría es el ente rector del Plan Maestro Nacional de Desarrollo para la Población Afropanameña 2022-2030, reconocido por la OIT como herramienta principal para la inclusión
La Secretaría Nacional de Políticas y Desarrollo para los Afropanameños (Senadap) se encuentra en el centro del debate público tras las declaraciones del diputado Jhonathan Vega, quien afirmó que en Panamá “todos somos iguales”, cuestionando la existencia de la entidad.
Para organizaciones, académicos y activistas afropanameños, dicha premisa invisibiliza siglos de desigualdad, discriminación y racismo sistémico que aún afectan a esta población.
Creada por ley en 2017 y formalizada tras décadas de lucha de los movimientos afrodescendientes, la Senadap no surgió como un capricho burocrático, sino como la institucionalización de demandas históricas dirigidas a transformar lo que el profesor Gerardo Maloney define como un “Crisol Desigual de Razas” en una verdadera sociedad intercultural que respete la diversidad étnica.
Para voceros como Alberto Barrow, del Observatorio Panamá Afro, y Abel Aronátegui, de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Negras Panameñas (Conegpa), aplicar un enfoque de atención diferenciada no constituye el otorgamiento de privilegios, sino la ejecución de medidas de acción afirmativa, utilizadas en países como Canadá, Brasil, Estados Unidos y España, para subsanar desventajas históricas. La cultura afro, subrayan, no es un elemento periférico ni meramente festivo, sino un pilar en la construcción económica, social y política del país.
No obstante, las agrupaciones reconocen que la comparecencia de la actual administración de la Senadap ante la Comisión de Presupuesto dejó dudas y debe ser fiscalizada con rigor y transparencia.
Como señala Ligia Grenald, “una cosa es exigir rendición de cuentas y otra muy distinta ridiculizar la historia de un pueblo. La crítica a la gestión gubernamental no puede utilizarse como pretexto para negar la razón histórica y jurídica de una secretaría orientada a que Panamá aproveche el talento de toda su ciudadanía, garantizando que nadie quede rezagado por su origen o color de piel”.
“Representa la formalización de una sociedad Intercultural, en que se respeta la diversidad étnica y cultural y la formación de los ciudadanos con la participación de todos, porque el país avance con consciencia la superación de las desigualdades sociales”.
ml | Según el Censo 2023, el 31.7% de la población panameña, es decir 1,286,857 personas, se autoidentifica como afrodescendiente, con mayor concentración en Colón, Panamá y Coclé. Sumado al 17.2% indígena.