Criminalizando
01 de agosto de 2019
La doble moral y la hipocresía, mezcladas con una gran dosis de racismo y muchos prejuicios sociales, alientan la percepción que tenemos de las tradiciones de los pueblos indígenas de Panamá.
El cepo, aplicado en la Comarca Ngäbe, ha sido demonizado por voceros interesados, ciudadanos desinformados y los políticos casi siempre oportunistas.
¿Por qué se debe criminalizar una práctica ancestral conocida?
¿Será para defender a quienes ya no representan los verdaderos intereses indígenas sino los de otros?