A las águilas no se le cortan las alas
02 de julio de 2026
La situación de unos ochenta estudiantes del Instituto Nacional de Agricultura (INA) debe llamarnos la atención por las pretensiones de los directivos del colegio, de sancionar a un gran número de ellos por haberse manifestado contra un plan del ministerio de Gobierno de construir una cárcel en 45 hectáreas, propiedad de la escuela. La manifestación fue pacífica y legítima y se produjo por la falta de información, comunicación y diálogo. Reprimir a jóvenes estudiosos por expresar su desacuerdo es un desatino inaceptable.