Opinión

Panamá, PIB e IA hacia 2030

07 de enero de 2026

Pensar el crecimiento del PIB panameño hacia 2030 sin incorporar de forma explícita a la inteligencia artificial (IA) es, en el mejor de los casos, una omisión estratégica. En el peor, una renuncia anticipada a la competitividad.

La IA no es una capa tecnológica adicional; es un multiplicador estructural de productividad, eficiencia y generación de valor agregado.

En una economía como la de Panamá, altamente orientada a servicios, logística, banca, comercio, turismo y servicios profesionales, el impacto potencial de la IA se concentra en tres vectores críticos.

Primero, productividad: automatización inteligente de procesos, reducción de tiempos muertos y optimización del uso del capital humano.

Segundo, competitividad: empresas capaces de operar con menores costos marginales, mayor precisión y mejor experiencia de cliente.

Tercero, valor agregado nacional: pasar de ser un hub operativo a un hub de conocimiento, analítica y toma de decisiones asistida por datos.

La verdadera discusión no es si la IA aumentará el PIB, sino cómo se captura ese crecimiento. Sin una estrategia país, educación, talento, regulación, incentivos y adopción empresarial, la IA puede profundizar brechas en lugar de cerrarlas. Con visión, liderazgo y ejecución, puede convertirse en uno de los motores más relevantes del crecimiento económico panameño hacia 2030.

* Consultor en Transformación Digital.

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