Cada vez que una empresa anuncia recortes de personal aparece la misma explicación: “la IA está sustituyendo empleos”. Me parece una simplificación. La inteligencia artificial sí está cambiando tareas y estructuras, pero todavía muchas empresas no consiguen retornos financieros importantes con ella. El problema es más amplio.
Lo que la IA está haciendo, y quizás sea su efecto más incómodo, es obligar a revisar cómo trabajaban las organizaciones antes de su llegada. Procesos duplicados, exceso de supervisión, cargos creados bajo otras circunstancias, estructuras postpandemia sobredimensionadas y...