Opinión

Falsos amigos, grandes lecciones

06 de enero de 2026

¿Se puede aprender algo de aquellas personas que primero decían querernos, y luego nos dañaron? Eso dependerá mucho de cuál actitud se asuma al sufrir el daño.Es muy probable que el sentimiento malherido nos sugiera revancha. O tal vez, si usted es una persona espiritual decida estoicamente poner la otra mejilla.

De cualquier forma, nada de eso servirá si no se extrae algún aprendizaje de la experiencia vivida. Cuando alguien en quién confiamos nos hiere, muchas veces revela una debilidad personal que debió tratarse previamente.

Usted podrá inclusive devolver el golpe, pero eso no evitará que le sigan pegando, que le sigan traicionando. Las lecciones de vida que aprendemos en base al dolor, de alguna forma (para bien o para mal) se “adhieren” al instinto de supervivencia. Dicho de otro modo, se vuelven más difíciles de olvidar. Sin embargo, adquieren un gran valor, si el aprendizaje obtenido aporta y no resta a nuestra realización personal.

Así pues, mirándolo tácticamente, no se trata de perder una batalla sino de ganar la guerra. Para lo cual, hay que aprender primero y reaccionar después. * Licenciado en psicología.

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