Supremo brasileño rechaza pedido de prisión domiciliaria de Bolsonaro tras más de una semana hospitalizado
La corte suprema de Brasil rechazó un pedido de prisión domiciliaria que por motivos de salud hizo el expresidente Jair Bolsonaro, preso por un intento de golpe de Estado, según una resolución judicial publicada este jueves.
Sus abogados presentaron el miércoles la solicitud por un “riesgo concreto de agravamiento” de la salud de Bolsonaro, de 70 años, hospitalizado desde hace más de una semana en Brasilia.
El líder de la derecha brasileña fue operado de una hernia inguinal el 25 de diciembre y luego se sometió a un procedimiento contra sus recurrentes crisis de hipo.
“A diferencia de lo alegado por la defensa, no hubo agravamiento de la situación de salud” de Bolsonaro, consideró en su decisión el juez Alexandre de Moraes.
El exmandatario (2019-2022) cumple una condena de 27 años de prisión por un frustrado plan golpista para aferrarse al poder, tras perder las elecciones contra Luiz Inácio Lula da Silva en 2022.
Se espera que reciba el alta este jueves, según sus médicos.
Luego deberá regresar a la pequeña habitación donde cumple su condena, en una sede de la Policía Federal en Brasilia.
Esta hospitalización de nueve días fue su primera salida desde el encarcelamiento.
Crisis de hipo
Preso desde noviembre, Bolsonaro lidia desde hace años con secuelas de una puñalada en el abdomen que sufrió durante un acto de campaña en 2018, y que requirió más tarde varias cirugías.
La defensa argumenta que el cuadro clínico del expresidente se agravó desde que la corte rechazó una solicitud similar de domiciliaria “humanitaria” hace semanas.
Los médicos sostienen que, además de la condición inusual de crisis de hipo, padece apnea del sueño severa, gastritis y esofagitis.
Pero el juez Moraes aseveró que se registra “un cuadro clínico de mejora de las incomodidades que estaba sintiendo (...) como se apuntó en el informe de sus propios médicos” esta semana.
Bolsonaro fue sometido en los últimos días a bloqueos anestésicos de un nervio que controla el diafragma, para atacar el hipo que, según su familia, le provoca vómitos y dificultad para respirar.
Sus médicos explicaron que el procedimiento no logró “interrumpir totalmente las crisis” aunque disminuyó su intensidad.
Su estado de ánimo “oscila mucho”, según el cardiólogo Brasil Caiado: “Queda muy golpeado en las noches y los días que pasa con hipo (...) y es claro que él ya llegó aquí con un nivel emocional más deprimido”.
Bolsonaro sostiene que es inocente de los delitos de organización criminal armada, abolición violenta del Estado democrático de derecho y golpe de Estado por los que fue condenado.
La trama golpista contemplaba incluso asesinar a Lula, pero no se consumó por falta de apoyo de altos mandos militares, según la corte.
En noviembre, antes de que lo trasladaran a la sede policial, Bolsonaro intentó destruir la tobillera electrónica que controlaba su arresto domiciliario.