La contrarreloj del martes, con 21 kilómetros entre Gevrey-Chambertin y Dijon, se presenta como un momento clave en la lucha por el maillot amarillo del Tour de Francia femenino, un ejercicio temido por las dos grandes favoritas, Pauline Ferrand-Prévot y Demi Vollering.
"No empiezo desde cero, sino desde menos diez", bromeó la francesa en la víspera de la salida de la Grande Boucle en Lausana, Suiza.
Ferrand-Prévot, ganadora del Tour el año pasado, no disputa una contrarreloj desde mayo de 2025, cuando fue décima en la etapa inaugural de la Vuelta a España. Pero aquella prueba fue de tan solo ocho...