Respaldan plan de la Caja de Ahorros para impulsar obras
El gerente general de la Caja de Ahorros, Andrés Farrugia, afirmó que “esta estrategia es considerada un factor clave para la reactivación del sector construcción y dinamizar la economía en general, al acelerar la ejecución de proyectos”
Empresarios del sector construcción y economistas respaldan el plan de la Caja de Ahorros de poner a disposición B/.600 millones más “para apoyar la reactivación económica y acelerar las obras de infraestructura entre contratistas y el Estado, agilizando la ejecución de proyecto, proveyendo liquidez para el desarrollo de obras públicas”.
El mecanismo financiero estructurado planteado por el gerente del banco, Andrés Farrugia, “busca acelerar proyectos de infraestructura, garantizar pagos a proveedores y reducir retrasos en obras públicas, a través de diversos instrumentos financieros, recursos que, igualmente, se gestionan a través de alianzas con otras entidades bancarias internacionales”.
Farrugia dijo que “el plan forma parte del programa quinquenal de la entidad y podría ampliarse hasta $3,000 millones, mediante alianzas con bancos internacionales (BBVA, Santander, JP Morgan, Citi, Standard & Chartered, Bank of America, Deutsche Bank, entre otros) para fortalecer la liquidez”. Añadió que, “la meta es facilitar recursos a contratistas del Estado, dinamizar el inicio de obras y generar empleo”.
Farrugia comentó que “hasta el momento tenemos cerca de $1,400 aprobado para para los principales ministerios. Así como $260 millones destinados al MOP, en parte ya desembolsados”.
Finalmente concluyó que “ este modelo de financiamiento fue clave en proyectos como la Ciudad de la Salud, impulsando su desarrollo junto a la Caja de Seguro Social. Además, “la iniciativa busca destrabar los llamados nudos críticos en pagos del Estado”.
“Es una medida positiva para el sector, ya que permite al gobierno apoyar a la empresa privada, que es la que genera mayor empleo en el país; sin embargo, debemos evitar repetir errores de experiencias pasadas”.
“La iniciativa es positiva y necesaria para reactivar la economía y dar liquidez a los contratistas pero considero atiende más el síntoma que la causa. El verdadero problema son los vinculados a la burocracia”.
“La iniciativa luce razonable. Cuando un contratista no tiene certeza sobre cuándo cobrará, ese riesgo se incorpora al costo del proyecto, reduce la capacidad operativa y afecta a proveedores y trabajadores”.
“Se trata de un instrumento positivo porque busca dinamizar la economía, desde la perspectiva de la inversión, llevando a cabo proyectos que hoy están paralizados o avanzan lentamente debido a atrasos en pagos”.