Sabalenka afronta Cincinnati sin presión tras una temporada irregular
Aryna Sabalenka se mostró optimista este miércoles de cara a su última cita preparatoria para el Abierto de Estados Unidos, el WTA 1000 de Cincinnati, donde parte como primera favorita del cuadro femenino.
La bielorrusa, ganadora en Cincinnati en 2024, construyó desde esa consagración el camino hacia su primera corona neoyorquina en Flushing Meadows semanas más tarde.
Sin embargo, la temporada 2026 ha estado por debajo de sus habituales estándares, que le han permitido alzar cuatro títulos de Grand Slam. Aunque conquistó tres trofeos, no levanta uno desde Miami, a finales de marzo.
Esa falta de resultados también ha puesto bajo presión su liderazgo en el ranking mundial, con la kazaja Elena Rybakina recortando terreno desde el segundo puesto y quedándose cerca de desplazarla de la cima tras su desempeño en Toronto.
Sabalenka aterrizó en el lluvioso Medio Oeste estadounidense después de caer la semana pasada en los octavos de final del Abierto canadiense. En Wimbledon también se despidió en esa instancia, superada por la japonesa Naomi Osaka.
Lejos de lamentar esos resultados, la tenista de 28 años aprovechó el receso junto a su prometido y su perro Ash en la isla griega de Mykonos.
"Quería alejarme del tenis por un rato para poder recargar energías, volver a empezar y recuperar el hambre de victoria", dijo Sabalenka, que acumula un balance de 21 victorias y 7 derrotas en Cincinnati.
"Me encanta este momento (el respiro entre Grand Slams)... no hay expectativas. Simplemente saldré a la cancha, competiré y lucharé".
Como todas las cabezas de serie del torneo de 12 días, afectado por las fuertes lluvias y las alertas meteorológicas, Sabalenka quedó exenta de la primera ronda.
Debutará en segunda ronda frente a la australiana Talia Gibson o una jugadora procedente de la fase previa.
Su lista de objetivos es sencilla, dijo: "Competir, luchar y disfrutar. No tengo miedo".
La número uno espera además dejar atrás los contratiempos recientes y concentrarse exclusivamente en el presente tras una gira en la que los resultados no acompañaron sus expectativas.
"Cada vez que (miro hacia atrás) me vuelvo un poco loca y me emociono. Trato de concentrarme en vivir el presente y hacer todo lo que pueda ahora".
"Este verano tenía grandes expectativas de triunfar en los torneos, y lo deseaba desesperadamente. Pero mi cuerpo me lo impidió, y algunas cosas realmente no salieron como yo quería", agregó la número uno del mundo.