La Fórmula 1 corre "en casa" en Silverstone
Los protagonistas de la Fórmula 1 compiten de viernes a domingo "en casa" en el Gran Premio de Gran Bretaña, en un país que cuenta con cinco pilotos en el paddock, entre ellos ganadores del Mundial como Lewis Hamilton y Lando Norris, y nueve escuderías implantadas cerca de Londres.
Después de un último fin de semana en Austria, la enorme logística de la F1 viajó directamente a Silverstone, a un centenar de kilómetros al norte de Londres, un lugar en el que tuvo lugar el 13 de mayo de 1950 el primer Gran Premio de la disciplina reina del automovilismo.
Gran Bretaña no es un país cualquiera para este deporte: la pasión por la F1 es allí enorme y ha brindado decenas de campeones en la historia de los deportes de motor.
Con la excepción de Audi y Ferrari, las otras nueve escuderías, incluidas las extranjeras, tienen sus sedes, centros de investigación y talleres en una zona del noroeste de Londres conocida como "Motorsport Valley".
Es el caso incluso de escuderías extranjeras como la alemana Mercedes, la francesa Alpine o la austríaca Red Bull.
"Silverstone es, de alguna forma, una carrera en casa", subrayó Toto Wolff, el patrón de Mercedes, que tiene instalaciones en Brackley, a una docena de kilómetros del circuito.
Entre los cinco pilotos británicos, Hamilton es sin duda el más querido y popular en este lugar.
"Es un privilegio para nosotros los Brits (británicos) representar al país, en plena gloria deportiva con Wimbledon y el Mundial, donde Inglaterra ganó ayer (el miércoles a la RD Congo en dieciseisavos de final)", declaró Hamilton, siete veces campeón del mundo y nueve veces ganador en Silverstone desde 2008.
- "Una competición animal" -
El veterano piloto inglés de 41 años, en Ferrari desde el año pasado y que a mediados de junio ganó el Gran Premio de Cataluña, se mostró cauto en su conferencia de prensa del jueves después de la Scuderia no estuviera a la altura de las expectativas en la última cita del campeonato, en Austria.
Hamilton afirmó en cualquier caso sentirse "impulsado por la extraordinaria energía de los fans" británicos y deseó ver "muchas gorras rojas", en alusión al color de su escudería.
Todo ello en un fin de semana festivo en Silverstone, con espectáculos paralelos, que incluyen una carrera de karts de Lego y un concierto del francés David Guetta.
En la pista, el hombre a batir en la pugna por la pole position parece el también británico George Russell (Mercedes), que en Austria logró su segunda victoria de la temporada y que aspira a un primer título mundial.
"Es una competición animal", estimó Russell, que quiere plantar cara a su joven compañero italiano Kimi Antonelli, líder del Mundial con 40 puntos de ventaja sobre él.
Pero ese pulso entre los dos Mercedes no debe hacer descuidar al resto porque "la competencia es muy fuerte y la jerarquía cambia constantemente", avisó Toto Wolff.
- Nueva generación británica -
El igualmente británico Lando Norris (McLaren), vigente campeón mundial, también está entusiasmado con la idea de correr en casa, pero sus opciones de repetir la victoria lograda en 2025 parecen reducidas.
La nueva generación de pilotos británicos también era protagonista este jueves en el paddock.
"Me siento un poco más popular que normalmente", bromeó Oliver Bearman (21 años), recordando que su escudería, la estadounidense Haas, tiene su base operativa en Banbury, entre Londres y Oxford.
Su compatriota Arvid Lindblad (18 años), de Racing Bulls, siente que cumple "un sueño" corriendo ante tantas banderas de la Union Jack y con una escudería con sede en Milton Keynes, también en el noroeste de Londres.
Silverstone, eso sí, parece menos adaptada a la nueva Fórmula 1 y a la gestión de la energía eléctrica generada por el motor híbrido, debido a las reducidas ocasiones de frenar fuerte y recargar así las baterías.
Ello hace temer al experimentado español Fernando Alonso (Aston Martin) una carrera "bastante triste".