Boqueteño supera los 110 años, Don Juan disfruta su longevidad
Supercentenario panameño, reconocido por ser el hombre vivo más longevo del país y uno de los más viejos de América Latina, es un agricultor que recibió el título de sus tierras a los 109 años
Nacido el 29 de agosto de 1915 en el pequeño poblado de Cochea, en Boquete, Chiriquí, Juan Bautista Quiroz Pití construyó una historia marcada por el trabajo, la sencillez y la resiliencia. Hoy, a sus 110 años, su vida no solo es testimonio de otra época, sino también ejemplo de constancia y sabiduría.
Criado en un entorno rural, su infancia estuvo ligada al campo. Apenas asistió tres meses a la escuela antes de dedicarse a labores agrícolas, cultivando maíz, yuca, mangos y aguacates. Sobre sus primeros años de trabajo en Potrillo recordó que “ganaba 10 centavos la hora”.
Con el paso de los años, Quiroz se trasladó a Volcancito, en Boquete, donde levantó su hogar con esfuerzo, transportando materiales a lo largo de varios kilómetros. Quiroz explicó que cuando sale lo que más le sorprende es que “antes me trasladaba en el Ferrocarril de Chiriquí por apenas 40 centavos y hoy estoy impresionado por la gran cantidad de autos en las calles”.
Entre sus recuerdos más entrañables, destacó su amor por los caballos. Contó que llegó a tener hasta ocho, aunque ahora ya no conserva ninguno. Además, dejó un mensaje claro para las nuevas generaciones recordando que su tío le decía “un lápiz pesa menos que una pala”.
El pasado viernes, 10 de abril, su longevidad fue reconocida por la Universidad de California, que lo validó como el hombre más longevo de la provincia de Chiriquí y de Panamá. Además, su caso ya forma parte de los registros internacionales de Wiki Gerontology, donde se documenta a los centenarios más destacados del mundo.