Cultura

Apodos, una costumbre arraigada en el pueblo

20 de mayo de 2026

En Panamá, los apodos forman parte de la cultura popular y de la manera en que las personas se relacionan, especialmente en provincias como Herrera y Los Santos. Para algunos representan cariño, cercanía y tradición; sin embargo, expertos advierten que también pueden convertirse en una forma de bullying y afectar la autoestima.

El sociólogo Milciades Pinzón explicó que los apodos surgieron históricamente como una forma de diferenciar a las personas, sobre todo cuando existían nombres repetidos dentro de las comunidades. “Ese apodo va a permitir identificarlo y también dar una sensación de mayor intimidad y familiaridad”, señaló.

Pinzón detalló que esta práctica se observa desde hace siglos en Europa, donde incluso los apellidos tenían relación con profesiones u orígenes familiares. Agregó que en Panamá los apodos se hicieron muy populares en sectores humildes y comunidades pequeñas, donde todos se conocen.

El especialista indicó que muchos sobrenombres nacen de características físicas, formas de hablar, profesiones o anécdotas cotidianas. Algunos son vistos con humor, mientras otros pueden resultar ofensivos.

Según Pinzón, el problema aparece cuando el apodo se utiliza para estigmatizar. “Si la persona reacciona disgustada, con mayor razón le van a seguir llamando así”, manifestó.

Por su parte, Elena Llorach destacó que en Monagrillo los apodos no solo se utilizan para personas, sino también para los números del bingo. “Allá cada número tiene un apodo”, relató.

Entre los ejemplos mencionó el 71 como “la paloma”, el 16 como “la Virgen”, el 44 como “la chapa de Chencha” y el 66 conocido como “las tetas de Modesta”.

Mientras tanto, el sociólogo Octavio Tapia consideró que los apodos forman parte de los patrones culturales y de las vivencias de la población latinoamericana. “Es parte de la forma de relacionarse de los habitantes, de manera jocosa y distendida”, sostuvo.

“Tomar las dificultades de la vida cotidiana con cierta alegría y sabiduría; todo no puede ser tensión”, concluyó.

$!Apodos, una costumbre arraigada en el pueblo
“Alguien que tiene un problema en una pierna, la gente le dice ‘el cojo’. También hay apodos relacionados con animales o rasgos físicos”, afirmó Pinzón.
Contenido Patrocinado
TE PUEDE INTERESAR