Los pantalones de vestir tienen sus raíces en la antigüedad, surgiendo hace más de 3.000 años en culturas ecuestres de Asia Central (escitas, mongoles) para protegerse al montar a caballo.
Evolucionaron de prendas funcionales y de trabajo a la vestimenta formal masculina en el siglo XIX, generalizándose hacia 1820 antes de convertirse en una prenda universal.
Los primeros pantalones surgieron por la necesidad de jinetes de proteger sus piernas del roce y el frío, diferenciándose de las túnicas griegas o romanas.
Edad Media y Renacimiento se usaban calzas o “brais” ajustadas, evolucionando hacia...