Hay que cambiarles el nombre
19 de agosto de 2026
Las famosas redes sociales o plataformas digitales fueron concebidas con la intención de compartir contenido, interactuar, hacer amigos y conectar con personas de diversas latitudes, pero con el pasar del tiempo continúan siendo espacios de desquite, desprestigio e intolerancia. Frecuentemente destruyen la reputación de alguien basándose en rumores o suposiciones sin pruebas, y no existe una sanción enérgica ni una autoridad que regule esta situación, al menos no en Panamá. Es momento de que las autoridades tomen cartas en el asunto.