En el actual contexto
En 1964 las condiciones estaban dadas. Desde 1904, Estados Unidos instaló en las riberas del Canal de Panamá un Estado colonial. El tratado que ningún panameño firmó les dio el derecho a construir el Canal y administrarlo a perpetuidad. Panamá recibía un millón de dólares al año por la millonaria operación y la Zona del Canal de construyó como un país en otro país.
La Zona del Canal tenía su propio gobernador, tribunales, policía, cárceles, sistema laboral e inclusive normas de tránsito. A diferencia de ahora, hasta la entrada en vigencia de los Tratados Torrijos-Carter, la Zona del Canal era exclusiva de sus residentes norteamericanos y sus familias.
Y por décadas el “silver roll y el gold roll” se erigió como un sistema segregacionista donde el blanco tenía privilegios casi divinos por encima de cualquiera que fuera de otro color o raza y eso incluía salarios diferentes por el mismo trabajo.
Desde 1979 eso cambió. El Canal es hoy de Panamá, que lo administra con legítimo derecho con responsabilidad y eficiencia.