Viajar en metrobús no debe ser una ruleta rusa
Cada día, miles de panameños madrugan para llegar a sus trabajos, escuelas o universidades, pero antes deben enfrentar otra preocupación: abordar un metrobús que muchas veces presenta desperfectos mecánicos. Fallas en el motor, problemas eléctricos, tableros dañados e incluso incendios son situaciones que se han registrado y que ponen en riesgo tanto a los pasajeros como a los conductores.
No podemos normalizar que unidades en mal estado continúen prestando servicio. Los conductores tampoco deberían verse obligados a manejar estos buses que representan un peligro para todos. La seguridad debe ser una prioridad y no una opción.
A esto se suma la reducción de rutas y de la cantidad de buses, una medida que se adoptó tras el aumento del combustible y que, hasta hoy, sigue afectando a miles de usuarios. Las largas filas, los buses abarrotados y las extensas esperas forman parte de la rutina de quienes dependen del transporte público.
El panameño merece un servicio digno, seguro y eficiente. Es momento de retirar de circulación las unidades que ya no garantizan seguridad, renovar la flota y restablecer las rutas necesarias. Basta de jugar con quienes día tras día, mueven el país.