Una cita para el desastre
Como si fuera poco con el ajetreo común que provoca la llegada de las fiestas de Fin de Año, para algunos es imperativos reunirte con aquellas personas con las que durante un año o más, no han tenido más que un contacto pasajero o un saludo ocasional incluso a través de aplicaciones o redes sociales.
Un extraño espíritu de la añoranza se apodera de los organizadores de reuniones navideñas con excompañeros de escuela, universidad, trabajo o simple amigos que, por una razón u otra, no has tenido el tiempo de pasar un rato ameno y este es el momento en que aquella vocecita repite: “Es ahora o nunca”.
Aunque apoyo la posibilidad de compartir con los más quieres durante estas fechas, he sido testigo de cómo estos “pequeños eventos” se pueden convertir en todo un caos y antes de unir, los resultados pueden ser enemistades y el distanciamiento definitivo.
Entre cuadrar la fecha, hora, el lugar y que se va a comer; surgen diferencias, que ya sea por lo emotivos de estos días o por el estrés que acompaña las celebraciones, se puede desatar una discusión que acabaría con amistades de años.
Mi recomendación es aprovechar las ofertas y promociones de los distintos centros de entretenimiento para estos meses, pero de no resultar siempre queda la posibilidad de aplazar para una época en la que no sea tan complicado volver a ver a aquellos a los que quieres.
Yalena Ortiz
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La autora es periodista