¿Reforma o nueva ley educativa en Panamá?
Hace algunos años de visita en Holanda, hoy Países Bajos, de Europa, invité a un amigo y su familia residente, a que nos acompañara a un recorrido náutico por sus canales, su respuesta fue un rechazo contundente y ante mi asombro me explicó; que sus hijos no podían faltar un solo día a clases sin una excusa extraordinaria, ¡porque eran multados...! que diferencia con nuestro terruño. Recuerdo esta anécdota ahora que haremos la discusión de una nueva ley o reforma a las normas educativas que tiene más de 80 años, vigente desde 1946. El presidente José Raúl Mulino y la Asamblea Nacional han abierto procesos paralelos de consulta para sustituir la ley de 1946, definir una nueva ley orgánica de educación, cuya motivación principal, basadas en evaluaciones internacionales muestran que muchos estudiantes no alcanzan competencias básicas al finalizar la secundaria, por ejemplo; los resultados de PISA 2022, revelan que 8 de cada 10 estudiantes de 15 años no dominan matemáticas básicas lo que impulsa la urgencia de cambios. Mulino señaló que su aspiración es dejar al país una ley moderna que garantice estabilidad educativa por al menos 50 años, reduzca la desigualdad entre educación pública y privada. Para entrar en la primera fase se deberá tener en consideración una participación amplia que incluya docentes, padres de familia, gremios y sectores sociales en el debate. Las reformas educativas suelen enfrentar oposición de sindicatos docentes si no se sienten incluidos. * Periodista.