Presupuesto Basado en Resultados: Hacia una gestión pública eficiente, transparente y de alto impacto en Panamá
El Presupuesto Basado en Resultados (PBR), es una metodología de gestión y planificación del gasto público que busca orientar la asignación del presupuesto del Estado hacia el logro de objetivos y resultados concretos, más allá de simples cifras o gastos históricos.
Su objetivo es vincular de manera coherente las asignaciones presupuestarias con programas y proyectos a fin de garantizar la entrega de bienes y servicios públicos prioritarios y con ello contribuir a la ejecución de las políticas públicas definidas en el Plan Estratégico de Gobierno y alcanzar los resultados de mediano y largo plazo esperados.
La administración del Presidente José Raúl Mulino Ha definido el enfoque de Gestión y Presupuesto basado en Resultados como una política de Estado prioritaria consignada dentro de su Plan Estratégico de Gobierno 2025-2029 (PEG).
El presupuesto basado en resultado(Pbr), es un enfoque que introduce causalidad, indicadores y resultados basados en evidencias, con lo que el ciclo presupuestario se transforma para articular las prioridades institucionales y nacionales con la gestión presupuestaria, haciendo el ejercicio presupuestario público más racional, transparente y medible. Consiste en:
• Planificar, formular, ejecutar, monitorear y evaluar las asignaciones presupuestarias desde una perspectiva programática y alineada a productos y resultados medibles en lugar de un enfoque netamente contable con imputaciones a objetos de gasto sin asociación con objetivos y prioridades institucionales.
• Alinear de forma estratégica metas, indicadores de desempeño con los programas presupuestarios, que a su vez están articulados con las prioridades operativas y estratégicas institucionales y nacionales de manera clara y verificable, mejorando la toma de decisiones basadas en evidencia e impulsando la eficiencia del gasto público.
• Modernizar el enfoque presupuestario tradicional (incrementalista, poco causal y con imputaciones consolidadas a los objetos de gasto ) al priorizar la relación causal, respaldada en datos entre las asignaciones del gasto (a través del clasificador programático, institucional y por objeto) y el impacto real en la ciudadanía en el mediano y largo plazo.
En Panamá, la implementación del PbR toma ventaja de las lecciones aprendidas de otros países con más de 20 años de implantación de este enfoque (Chile, Perú, Argentina, República Dominicana), ejecutando un proceso de desarrollo gradual por fases (actualmente aproximadamente 70 entidades son parte de proceso de cambio a esta nueva metodología) - y con una metodología técnica apoyada en la construcción de un repositorio de conocimiento propia adaptada a la idiosincrácia del ciclo presupuestaria panameño, junto con un programa de fortalecimiento de capacidades, y aunada a un proceso más amplio de modernización de la Gestión de las Finanzas Públicas liderado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) con el apoyo de Programa de las Naciones unidas para el Desarrollo (PNUD).
Los impactos del PbR en la economía de Panamá pueden enumerarse como sigue:
1. El PbR rompe con la “Inercia Presupuestaria”. Al fundamentar las asignaciones en resultados esperados y no sólo basado en gastos históricos, y radicadas en las prioridades institucionales y nacionales. Con esto el país migra hacia un modelo de planificación estratégica orientado al impacto social y económico que, a través de la vinculación intencional de los recursos a programas priorizados, y gracias a la construcción de indicadores con metas medibles en un horizonte móvil de 5 años, llevará al desarrollo de una base de datos presupuestarios cuya serie larga favorecerá las inferencias con relevancia estadística entre la toma de decisiones presupuestarias y el cambio en los indicadores de impacto nacionales como la pobreza, el desempleo, la calidad educativa, etc. y con ello modular la toma de decisiones de Política Pública y de Finanzas Públicas para mejorar la precisión de los impactos reales del gasto público en mejorar la calidad de vida de los panameños.
El conocimiento de progresivo de los resultados del Marco Presupuestario de Mediano Plazo en la transformación de los indicadores macroeconómicos, permitirá a la Administración Pública, establecer compromisos más claros y creíbles para garantizar una Mayor eficiencia del gasto público, lo que se traducirá, sin lugar a dudas, en una mejor provisión de servicios públicos (salud, educación, infraestructura), lo que a su vez impulsa el crecimiento económico.
2. Transparencia y Mejora el Clima de Inversión
Al requerir indicadores de desempeño, desarrollar reportes de monitoreo basados en datos y establecer evaluaciones contínuas, el PbR:
• Fomenta la transparencia en cómo y por qué se asignan los recursos. Permitiendo que la lectura de los reportes presupuestarios no sea materia exclusiva para los técnicos especializados, sino que sea de fácil comprensión, monitoreo y evaluación por parte de toda la ciudadanía.
• Permite a todos los actores de la gobernanza pública (ciudadanía, sector privado, academia, y otros) conocer la hoja ruta -de las prioridades y políticas públicas del gobierno, haciendo que los planes estratégicos institucionales, sectoriales y nacionales, no sean meramente aspiracionales, sino que declaren sus vasos comunicantes con los requerimientos y aprobaciones presupuestarias. Así, las decisiones presupuestarias priorizadas o no, serán transparentes, intencionadas y su corresponsabilidad será compartida por todos los actores de la gestión presupuestaria.
Además, dado que el enfoque de PbR debe cumplir con los requisitos sine qua non de introducir un enfoque plurianual al presupuesto y de vincular los programas presupuestarios a indicadores con metas claras, relevantes y medibles; la transparencia y rendición de cuentas queda garantizada al favorecer el monitoreo de la ejecución del presupuesto de una forma detallada, clara y articulada a la naturaleza institucional y de la administración pública, como nunca antes ha sido publicada en Panamá.
Con todo esto, el enfoque de PbR mejora la confianza en las instituciones públicas, apuntala la profesionalización del servidor, funda los enfoques y metodologías de gestión de finanzas públicas en manuales, guías y herramientas sostenidas en un corpus teórico con respaldo en evidencia internacional y público para toda la ciudadanía. Todo lo cual, construye una narrativa de gestión presupuestaria contundente y sin opacidad, lo que favorece el esfuerzo nacional de apuntalar la confianza en la administración pública panameña, lo que favorece el clima de inversiones y negocios y coloca al país en una senda de transformación y mejora medible a través de los indicadores de buen gobierno, transparencia y presupuesto abierto como los definidos por OCDE, PEFA, International Budget Partnership, Transparencia Internacional, entre otros.
3. Mejor alineamiento con metas nacionales y ODS
El PbR vincula las asignaciones presupuestarias con:
• Las metas de desarrollo estratégico del país definidas en el PEG, PQUI, planes sectoriales, etc.
• Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como reducción de la pobreza y desigualdad.
• Dimensiones de desarrollo e indicadores de la OCDE, como educación y capital humano, productividad y competitividad empresarial, entre otros.
Esta articulación a prioridades nacionales e internacionales, permite las inferencias estadísticas de las decisiones presupuestarias con los cambios en los indicadores de compromiso. Así como la ejecución de evaluaciones intermedias y finales al plan de gobierno y los compromisos internacionales basadas en un marco de resultados con evidencias en datos profundizando las la rendición de cuentas, pero sobre todo, afinando la toma de decisiones fundada en evidencia. Así, el gasto público se orienta a resultados que tienen impacto social y económico, lo que puede contribuir a una población más saludable y productiva y, por ende, a una economía más resiliente y competitiva.
4. Fortalecimiento del Capital Humanoinstitucional
La implementación del PbR requiere capacitación, sistemas de monitoreo y prácticas modernas de gestión pública. En Panamá ya hay:
• el 75% de las instituciones del sector público integrando el enfoque.
• Más de 600 funcionarios capacitados en los fundamentos de la Planificación, la Ejecución y el Monitoreo presupuestario basado en resultados. NARIOS CAPACITADOS
Esto fortalece la capacidad del Estado para planificar y ejecutar políticas públicas eficaces, lo cual tiene efectos positivos en la estabilidad fiscal y en la planificación a mediano plazo.
Aunque el PBR ofrece beneficios, hay desafíos que pueden limitar su impacto económico:
• Capacitación y cultura organizacional: Requiere un cambio profundo en cómo se piensa y administra el presupuesto.
• Cobertura lenta: La implementación a nivel nacional toma tiempo y puede estar restringida en algunas entidades.
• Resultados a mediano y largo plazo: Los beneficios económicos significativos suelen observarse a medida que se consolidan los sistemas de seguimiento y evaluación.
Adecuación y transformación normativa. El enfoque de PbR urge de una adecuación de las normas de finanzas públicas, para respaldar el seguimiento, reportaje y rendición de cuentas con un enfoque basado en resultados, así como para formalizar los cambios a las estructuras presupuestarias y sistemas informáticos que permitan el seguimiento físico y financiero anual y plurianual de manera vinculante.
El Presupuesto Basado en Resultados tiene un impacto real y potencialmente positivo en la economía de Panamá al fortalecer la eficiencia, transparencia y efectividad del gasto público. Esto no solo optimiza el uso de recursos estatales, sino que también puede favorecer un mejor ambiente económico, mayor confianza pública y mejores resultados sociales. Sin embargo, su impacto pleno depende de la calidad de implementación, sostenibilidad y continuidad en el tiempo.