Opinión

Grabar videos y conducir es legal, pero inseguro

10 de febrero de 2026

Grabar videos mientras se conduce se ha convertido en una peligrosa normalización disfrazada de contenido.

Hace unos días lo vi nuevamente a un exfuncionario grabándose mientras manejaba, dando consejos mientras cometía una conducta que pone vidas en riesgo. Quitando la mirada del camino en varias ocasiones, jugando al influencer.

La conducción exige atención plena. No existen las excepciones para figuras públicas, autoridades o exfuncionarios. Cuando alguien con credibilidad institucional se filma manejando, envía un mensaje doble.

El acto de grabar, quitar la mirada del camino, no es inocente. Además, es completamente innecesario. Basta un segundo de distracción para invadir un carril, no ver a un peatón o perder el control del vehículo. Los accidentes no distinguen entre expertos, figuras conocidas o ciudadanos comunes.

El volante no perdona el exceso de confianza.

Peor aún, estos videos suelen justificarse como parte del trabajo, la promoción o la comunicación, pero no lo son. Son una muestra de imprudencia. Si se quiere informar, existen formas seguras: estacionar, grabar después, delegar la filmación. Gracias al culto que se le rinde a los influencers, parece que últimamente el sentido común es el menos común de los sentidos. * Periodista.

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