Generando reacciones conscientes
Las personas se comunican una gran cantidad de veces, utilizando la memoria de sus emociones antes que las palabras. Por otro lado, el ser humano acepta de forma natural y menos traumática, todo lo que considera positivo.
¿Y qué más positivo que un rostro agradable o risueño?... En ese sentido, los anuncios en Internet y televisión le mostrarán perfectos desconocidos, hablándole dulcemente, como si fueran sus “grandes amigos de toda la vida”. Dándole consejos, sugerencias o testimonios que usted tampoco les ha pedido. Esto lo hacen para conectarle primero y venderle después. Venderle “algo” que quizás ni siquiera necesite.
Para no sucumbir y terminar asfixiándose en gastos innecesarios, le recomiendo que cada vez que le inviten a comprar algo se pregunte: ¿Realmente lo necesito o sólo me gusta?, ¿Mejorará mi bienestar o sólo mi comodidad?, ¿Puedo adquirirlo sin comprometer demasiado? Así, usted no sólo saneará su economía poco a poco, sino que también reforzará el hábito de pensar antes de reaccionar.
* El autor es licenciado en Psicología.