El hombre de la esquina
Como de costumbre, diariamente desde las 4 o 5 de la madrugada se ubicaba, sin importar las inclemencias del tiempo “el hombre de la esquina “para iniciar su faena. Así identificamos a Gustavo.
Era el tiempo de la efervescencia de un ambiente político, tras el golpe militar de 1968. La venta de los diarios estaba en su mejor momento, en que el panameño quería leer y conocer el rumbo del país.
El trabajo honrado para este joven era llevar el sustento a casa para ayudar a su madre y hermanos, con el fin que la familia continuará hacia adelante.
Gustavo , fue siempre un joven inquieto, emprendedor que se dedicó, por años a la venta de los diarios. A estos pequeños comerciantes se les conoce como “canillitas” que según define la Real Academia de la Lengua: son vendedores callejeros de periódicos.
Los panameños a esa hora del día, que se dirigían hacia sus trabajos, hacían un alto obligado en el “hombre de la esquina” para comprar sus periódicos. Era la época del inicio del gobierno del General Omar Torrijos Herrera, y la venta de los periódicos era rentable. Ahora, con la tecnología usted busca en Internet y lee los diarios con comodidad acompañado de un buen café.
La famosa esquina era la acera de la Farmacia Lombardo, en Calle 14 Oeste en el Barrio de Santa Ana, fue el sitio preferido para colocar los bultos de los diferentes diarios de la localidad. Estaban desplegados a la vista del cliente para que pudiera leer las primeras planas de los medios impresos.