EDITORIAL : El poder de la solidaridad
El terremoto sacó lo mejor del país. Los panameños y los ciudadanos extranjeros que acogieron a Panamá como su patria se volcaron desde el día uno a movilizar ayuda para los miles de afectados por los desastres. El voluntariado es insuperable.
Desde todos los sectores sociales, políticos, religiosos y económicos, de manera individual u organizada. Otros, se han trasladado a los pueblos para entregar ayuda, cocinar, distribuir alimentos y dar su tiempo personal sin esperar nada a cambio. Eso es lo que hace de este movimiento colectivo lo mejor que tenemos. El trabajo de reconstruir y recuperar la vida diaria es ahora lo más importante. La recuperación del tejido social. La solidaridad es también un acto ciudadano de alto patriotismo que confirma la fibra con la cual están hechos lo panameños.