EDITORIAL : Colaboración estratégica
Por primera vez, desde hace décadas, Estados Unidos ha puesto énfasis en sus relaciones diplomáticas, políticas y económicas con América.
La reciente cumbre en Miami es un paso hacia adelante en la necesidad de establecer compromisos coordinados para enfrentar al crimen organizado, el narcotráfico y las pandillas que tanto daño le hacen a la sociedad.
Lo convirtieron en un asunto de seguridad nacional interna y global por las redes y el poderío que manejan controlando rutas y el tráfico de drogas.
Una de las raíces de los crímenes violentos, cometidos por sicarios, se relaciona con rivalidades entre las bandas mafiosas que luchan por el control de las rutas y los mercados.
En el caso panameño, el brazo largo del narcotráfico amenaza y permea a todo el país y pone en peligro a los ciudadanos decentes.