Opinión

Cinco políticas para dinamizar la economía y el empleo

29 de septiembre de 2026

Panamá atraviesa un momento en el que el debate económico debe ir más allá de cuánto crecerá el PIB. La pregunta relevante es cómo convertir ese crecimiento en inversión, empleos, ingresos y oportunidades para las personas.

Los datos muestran que existen oportunidades, para transformar ese crecimiento en desarrollo. La economía panameña creció 4.4% en 2025 y el PIB registró un crecimiento interanual de 6.4% en el segundo trimestre de 2026. Sin embargo, la informalidad todavía representaba 47.1% del empleo en septiembre de 2025.

Por eso, considero que Panamá debería concentrar su agenda económica en cinco políticas públicas.

Primero, acelerar la inversión pública y privada. El Plan Estratégico de Gobierno 2025-2029 contempla más de B/.30 mil millones en inversiones. El desafío no es solamente presupuestar, sino ejecutar con eficiencia, priorizar proyectos con alto impacto económico y facilitar que la inversión privada complemente al Estado.

Segundo, elevar la productividad de las micro, pequeñas y medianas empresas. El financiamiento es necesario, pero insuficiente. Una política moderna e integral debe combinar crédito con asistencia técnica, digitalización, capacitación, acceso a mercados, innovación y exportación. La meta debe ser que las empresas puedan crecer, formalizarse, y operar sin tanta burocracia.

Tercero, construir una política de empleo juvenil vinculada a las necesidades reales del mercado. Formación dual, pasantías remuneradas, certificación de competencias y programas de primer empleo pueden ayudar a reducir la brecha entre educación y trabajo. No deberíamos medir el éxito por la cantidad de jóvenes capacitados, sino por cuántos logran ingresar y reinsertarse en otro sector de la economía.

Cuarto, impulsar el desarrollo productivo territorial y mirar hacia el campo. Panamá no puede depender exclusivamente de la dinámica económica de la capital. Chiriquí puede desarrollar agroindustria, turismo y logística; Colón tiene oportunidades en logística e industria; Azuero en agroindustria y turismo; y Panamá Oeste en construcción, servicios, logística e industria.

Quinto, convertir el turismo en una política de desarrollo económico regional. Los resultados de 2026 muestran gran potencial potencial: durante el primer trimestre llegaron casi un millón de visitantes internacionales y se generaron más de B/.2 mil millones en actividad económica. Esto debe llegar al interior del país.

Estas cinco políticas tienen algo en común: no se trata únicamente de gastar más, sino de lograr mayor impacto económico por cada balboa invertido. Panamá necesita una política económica basada en resultados: cuánto invertimos, cuántas empresas crecen, cuántos empleos formales se generan, cuánto aumenta la productividad y cuánto mejoran los ingresos de los trabajadores.

*El autor es economista y docente universitario.

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