Acodeco debe defender al pueblo, no observar
La Acodeco no fue creada para ser una oficina que recibe quejas y entrega respuestas tardías. Su misión es defender al consumidor panameño frente a abusos, engaños, precios injustificados, publicidad falsa, contratos abusivos y prácticas que golpean directamente el bolsillo de las familias.
Cada aumento sin explicación, cada producto vencido, cada servicio cobrado sin cumplir y cada comerciante que se aprovecha de la necesidad del pueblo debe encontrar una autoridad firme, presente y capaz de sancionar. El panameño no puede sentirse abandonado cuando reclama lo que le pertenece por derecho: respeto, información clara y un trato justo.
Acodeco debe salir de las oficinas y estar en los barrios, mercados, supermercados, estaciones de combustible, comercios y plataformas digitales. Debe publicar inspecciones, multas, reincidencias y resultados concretos, para que el ciudadano sepa quién cumple y quién juega con su dinero.
No queremos operativos para la foto ni comunicados que se pierden al día siguiente. Queremos protección real, sanciones efectivas y seguimiento hasta que se corrija el abuso.
Defender al consumidor no es un favor político: es una obligación del Estado. Panamá merece una Acodeco valiente, transparente y del lado de la gente.