La solución a la crisis económica, social y laboral en Panamá exige decisiones valientes y compromiso colectivo. Primero, priorizar empleo digno: inversión pública focalizada en infraestructura social, programas de capacitación técnica y incentivos a la pequeña y mediana empresa para generar puestos estables, formales y bien remunerados.
Segundo, justicia fiscal progresiva: cerrar vacíos tributarios, combatir la evasión y redistribuir recursos hacia salud, educación y vivienda, garantizando que la riqueza del país beneficie a la mayoría, no solo a unos pocos.
Tercero, fortalecimiento institucional:...