Oprimidos durante décadas, kurdos de Siria quieren conservar autonomía en el norte
Beirut (AFP) - Los kurdos de Siria, que actualmente estrechan sus vínculos con el régimen sirio ante la amenaza de una ofensiva turca, establecieron una frágil zona autónoma en el norte del país tras el inicio de la guerra en 2011.
Esta región, que cuenta con numerosos pozos petrolíferos, representa prácticamente el 30% del territorio sirio, según el Observatorio sirio para los Derechos Humanos (OSDH).
- Discriminación -
Instalados sobre todo en el norte de Siria, los kurdos, mayoritariamente de confesión musulmana sunita, y cuyas formaciones políticas suelen ser laicas, representan el 15% de la población del país.
Oprimidos durante décadas por el régimen sirio, éstos piden el reconocimiento de sus derechos políticos y su especificidad cultural.
- Neutralidad -
Tras el inicio del conflicto en Siria con la represión de la revuelta en 2011, el régimen sirio multiplicó sus gestos hacia los kurdos.
El presidente sirio, Bashar al Asad, naturalizó a 300.000 kurdos 'apátridas' tras medio siglo de protestas. Los kurdos de Siria habían perdido la nacionalidad tras un polémico censo en 1962.
La comunidad kurda intentó no verse implicada en el conflicto en Siria y adoptó una posición 'neutral' entre el régimen de Al Asad y los rebeldes sirios.
A mediados de 2012, las fuerzas gubernamentales abandonaron sus posiciones en el norte y este del país, una retirada percibida como un mensaje hacia los kurdos para que no se aliaran con los rebeldes.
- 'Región federal' -
El Partido de la Unión democrática kurda (PYD, principal partido kurdo en Siria) proclamó en 2013 una región semiautónoma en el norte del país.
En 2016, anunció la creación de una 'región federal', formada por tres provincias: Afrin (la provincia de Alepo, que se encuentra en el noroeste), Éufrates (norte) y Jazira (noreste).
Desde entonces, esta región, llamada Rojava, dispone de una frágil autonomía y los kurdos se convirtieron en enemigos de los rebeldes sirios y de las autoridades turcas.
Rojava se dotó de un 'contrato social', una especie de Constitución. Desde 2017, los habitantes de las regiones kurdas eligen sus consejos municipales.
- Antiyihadistas -
El brazo armado del PYD, las Unidades de Protección Popular (YPG), se erigió desde 2014 en uno de los principales adversarios del grupo yihadista Estado Islámico (EI), con el apoyo de la aviación de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.
A principios de 2015, las fuerzas kurdas lograron expulsar al EI de Kobané, cerca de la frontera con Turquía, tras cuatro meses de violentos combates.
En octubre de 2015, son creadas las Fuerzas democráticas sirias (FDS) integradas por 25.000 kurdos y 5.000 árabes. Lideradas por las YPG, las FDS recibieron una importante ayuda de Estados Unidos, tanto en materia de armamento como de apoyo aéreo.
Dos años más tarde, las FDS lograron expulsar al EI de su feudo de Raqa.
Actualmente, siguen combatiendo contra los yihadistas en las últimas posiciónes del EI en el este de Siria.
- Reacción turca -
El 14 de enero de 2018, la coalición antiyihadista anunció la creación de una 'fuerza' fronteriza de 30.000 hombres en el norte de Siria, formada mayoritariamente por combatientes de las FDS.
Sin embargo, Turquía considera a las YPG como el brazo sirio del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), una organización kurda confrontada con Ankara desde 1984 y que es calificada de 'terrorista' por las autoridades turcas.
En agosto de 2016, Turquía inició una ofensiva en el norte de Siria, cuyo objetivo según la versión oficial, era expulsar a las milicias kurdas y al EI.
El 20 de enero de 2018, el ejército turco inició una ofensiva terrestre y aérea contras las YPG en la región de Afrin.
- Abandonados por Trump -
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el 19 de diciembre de 2018 la retirada de 2.000 soldados estadounidenses del norte de Siria, donde combatían contra el EI junto a las YPG.
Pocos días después, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, envió refuerzos a la frontera entre Turquía y las regiones kurdas del norte de Siria, ante una eventual ofensiva del ejército turco.
El ejército sirio se desplegó el 28 de diciembre en los alrededores de la ciudad de Manbij (norte), situada a 30 kilómetros de la frontera con Turquía. Las YPG aseguran que se retiraron de esta localidad en el verano (boreal).