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En Mongolia los luchadores entrenan en la estepa a la espera de la fiesta de Naadam

09 de julio de 2026

Suena un silbato y decenas de imponentes luchadores se lanzan a través de las praderas de Mongolia persiguiendo un balón de fútbol, una pausa recreativa en medio del agotador entrenamiento que perpetúa la tradición deportiva más antigua del país.

Estos luchadores mongoles entrenan a un ritmo constante, pasando semanas viviendo y entrenando en campos situados en la estepa mongola con el objetivo de lograr una victoria en las pruebas de la competición anual en Naadam, a mediados de julio.

"El Mundial de fútbol se está celebrando en este momento, así que hemos querido improvisar algo creativo esta mañana", sonríe Batsuuri "Basu" Namsraijav, cuádruple campeón nacional de lucha y que ha fundado su propio campamento.

Pero en conjunto "sigue siendo un entrenamiento intenso", insiste a la AFP.

Más de 1.000 luchadores llegados de todos los rincones del país deben enfrentarse a partir del 11 de julio en un torneo de dos días, conocido de forma coloquial con el nombre de "Tres jóvenes viriles": lucha tradicional, carreras a caballo y tiro con arco.

En este nuevo complejo deportivo bautizado como "Basu", los luchadores pasan cerca de un mes viviendo en las tradicionales yurtas y en cabañas de madera. El entrenamiento tiene lugar en una arena cubierta y en la sala de deporte del campamento, o sobre un terreno de entrenamiento exterior.

Un entorno que "era mucho más simple antes", confiesa Basu, de 39 años. "Hoy tenemos un lugar en el que los deportistas pueden entrenar correctamente, manteniéndose cercanos a la naturaleza".

El entrenamiento comienza al amanecer, seguido de dos sesiones de combate, luego una comida rica en calorías, compuesta de carne de vaca u oveja, verduras y té con leche.

El acceso a este campamento situado a unos 100 km de la capital Ulán Bator es muy estricto y hay pocos visitantes autorizados.

Como las competiciones de Naadam se celebran al aire libre, Basu opina que entrenarse en las verdes praderas mongolas prepara a los luchadores a las condiciones a las que tendrán que enfrentarse.

"Como los caballos de carreras, (los luchadores) deben preparar cada parte de sí mismos: sus cuerpos, su alimentación, su espíritu", explica.

- Jóvenes campeones -

Contrariamente a la disciplina olímpica de la lucha, el estilo tradicional mongol no incluye ni categorías de peso ni límites de tiempo, y a veces un combate puede llegar a durar cerca de una hora.

Un luchador no pierde hasta que una parte de su cuerpo que no sean las plantas de los pies toque el suelo, y no es extraño que luchadores más jóvenes o ligeros logren la victoria contra adversarios de mayor envergadura.

El campeonato del año pasado fue conquistado por Batmagnai Enkhtuvshin, nacido en 2001, y ahora otros jóvenes intensifican el esfuerzo para tratar de ganar el trofeo.

Los campamentos de entrenamiento, donde los luchadores más veteranos transmiten sus técnicas a las jóvenes generaciones, siguen siendo uno de los pilares de este deporte y siguen atrayendo a jóvenes mongoles pese a la rápida urbanización del país.

Una práctica federada e inscrita en la identidad mongola, incluso si las mujeres, sin embargo, todavía no tienen autorizado luchar en esos campamentos.

Sumiyabazar Naranbaatar, joven promesa de la lucha a sus 22 años, declara a la AFP que decidió lanzarse a este deporte luego de la suspensión del Naadam durante la pandemia del Covid.

"Fue muy extraño. Tiene una historia tan larga y, de repente, ya no había más lucha", recuerda.

"Fue en ese momento que decidí dedicarme a la lucha. Siempre había querido convertirme en luchador pero entonces me dije: '¿Por qué no intentarlo?'".

Mientras el sol desaparece por detrás de las colinas, Sumiyabazar y los otros luchadores regresan a sus yurtas y cabañas. En los últimos días antes del Naadam, ya no habrá pausas para jugar al fútbol, pues el entrenamiento se hará más intenso.

La victoria le aporta al vencedor el respeto del público y honor a su familia y provincia. Para Mongolia, explica Basu, el Naadam "son nuestros Juegos Olímpicos nacionales".

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