Deportes

En Irlanda del Norte, una mujer lucha por hacerse un hueco en el sumo

01 de febrero de 2026

Sobre la alfombra del dohyo, Toraigh Mallon, la primera mujer en dedicarse al sumo tanto en Irlanda del Norte como en el resto de la isla, entrena duramente enfrentándose a adversarios masculinos, sin perder el orgullo de ser una pionera en esta disciplina japonesa ancestral.

Mientras las mujeres tienen vetada la participación en los torneos profesionales en Japón, la cuna de este deporte, esta enfermera de 32 años combatía el sábado en Belfast, a miles de kilómetros del archipiélago nipón.

Originaria de Lisburn, en Irlanda del Norte, descubrió el sumo casi por casualidad en Instagram y decidió dar el paso, pero para ello tiene que entrenar con los hombres y confiar en su equilibrio y determinación para tratar de vencerles.

Recuperando el aliento entre dos combates durante un entrenamiento poco antes del torneo, compara su tarea con "desplazar armarios llenos de cemento".

- Un año de experiencia -

Fue en febrero del año pasado cuando Toraigh Mallon cruzó la puerta de este club de sumo de Belfast, de reciente creación, y allí ha podido conocer en estos meses las tradiciones y rituales de este deporte de combate eminentemente masculino.

"Enfrentarme a los hombres es bastante intimidatorio, pero también me ha hecho sentir poderosa", declara a la AFP.

Sin conocer nada del sumo y muy poco de la cultura japonesa, se vio inmediatamente seducida por la velocidad y simplicidad de este deporte, cuyo objetivo es forzar al rival a tocar el suelo en el interior del círculo del dohyo, o a salir completamente de él.

La primera vez que se vistió con el "mawashi", el larguísimo y espeso cinturón de algodón blanco de sumotori, "fue como ponerse un vestido de novia", asegura Mallon.

"Hasta ahora creo que soy la única luchadora de Irlanda del Norte, así que soy la campeona de Irlanda", bromea.

Pero en las últimas semanas, otras mujeres se han acercado a probar suerte y eso obligará a Mallon a "trabajar un poco más duro para conservar el título".

- Veto en Japón -

Gracias al fundador del club y entrenador Johnny Templeton, luchador de 37 años, Toraigh Mallon ha descubierto las raíces de este deporte, ligadas a la religión sintoísta japonesa.

La prohibición de acceder al dohyo, que cuenta con un carácter sagrado, se apoya en varias tesis en la tradición japonesa, una de las cuales era la consideración como "impuras" de las mujeres por tener la menstruación.

Las ceremonias de entrada al dohyo están acompañadas además de una serie de rituales de purificación y saludos, que forman parte indisociable de este deporte.

Según el entrenador, los lazos entre Irlanda y el sumo empezaron a crearse hace una veintena de años, cuando el luchador John Gunning se mudó a Japón y se convirtió allí en un comentarista estrella del sumo en inglés.

Luego Templeton, un apasionado de los deportes de combate que descubrió el sumo durante la pandemia del covid-19, creó su club en una sala de ju-jitsu en Belfast, y fundó la Federación Irlandesa, para el conjunto de la isla.

- "¡Es el momento!" -

El interés se ha incrementado desde entonces y han aparecido otros clubes en Dublín, Cork e incluso en zonas rurales de Irlanda del Norte.

"Más mujeres querrán sin duda probar" al ver a Toraigh en acción, desea Templeton.

El número de combatientes es todavía bajo y por ello es posible y será relativamente sencillo "ganar medallas y viajar a Europeos y Mundiales, ¡así que es el momento!", anima.

El sábado, Toraigh Mallon, que competía con el equipo de Irlanda, perdió sus tres combates en la categoría de semipesados, ante luchadoras venidas de Inglaterra y Escocia.

"Los resultados fueron ajustados y tengo la sensación (...) de haber aprendido mucho", declaró a la AFP tras sus derrotas.

Contenido Patrocinado
TE PUEDE INTERESAR