Insolación y deshidratación, riesgos durante el verano
Las autoridades de salud reiteran que la prevención, el autocuidado y la vigilancia constante son claves para disfrutar de un verano seguro y reducir emergencias
Durante la temporada de verano, playas, ríos y piscinas reciben a miles de personas en todo el país. Ante el aumento de la exposición al sol y las actividades acuáticas, especialistas del Ministerio de Salud (MINSA) reiteran la importancia de adoptar medidas de prevención para evitar afectaciones a la salud.
El médico epidemiólogo Israel Cedeño, jefe del Programa de Salud del Adulto del MINSA, advirtió que el riesgo de insolación y deshidratación severa se incrementa durante esta época. Además, el especialista explicó que la exposición directa al sol, sumada al reflejo del agua, obliga a mantener disciplina en el uso de protector solar, el cual debe ser de amplio espectro mayor de 30, y reaplicarse cada dos horas o después de salir del agua.
Cedeño también recomendó el uso de barreras físicas, como sombreros, lentes con filtro UV y la búsqueda constante de sombra. En cuanto a la hidratación, señaló que es fundamental beber agua de forma continua y evitar el consumo excesivo de alcohol y bebidas azucaradas.
Por su parte, el médico familiar Jorge Jesús Rodríguez, del MINSA, explicó que quienes realizan actividades acuáticas durante el verano están expuestos por largos periodos a las radiaciones solares, por lo que recomendó evitar la exposición directa entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m.
Rodríguez advirtió que la exposición prolongada al sol no solo aumenta el riesgo de cáncer de piel, sino también de cataratas y degeneración macular, por lo que recomendó el uso de gafas oscuras con protección contra rayos ultravioleta. Además, resaltó que el calor puede provocar golpes de calor, deshidratación y calambres, incluso cuando la persona permanece dentro del agua.
No nadar solo, vigilar siempre a los niños, incluso si saben nadar y evitar el consumo de alcohol antes de entrar al agua.
Respetar las banderas de seguridad en las playas, usar chaleco salvavidas en paseos.
Evitar nadar de noche o en condiciones de mal tiempo y no caminar descalzo sobre rocas o corales.
No nadar con heridas abiertas, ducharse después de nadar y evitar tragar agua de ríos, playas o piscinas.