El gluten y cómo identificar las reacciones del organismo
Especialistas coinciden en que no toda molestia después de comer trigo, cebada o centeno significa una alergia al gluten. Por lo que es importante un correcto diagnóstico para modificar la dieta
Aunque muchas personas hablan de “alergia al gluten”, se trata de diferentes dolencias: enfermedad celíaca, la alergia al trigo y la sensibilidad al gluten no celíaca.
La nutricionista Xenia Hernández explica que los problemas relacionados con el gluten pueden causar síntomas como “dolor o distensión abdominal, diarrea o estreñimiento, gases, náuseas y fatiga”.
La enfermedad celíaca es una reacción autoinmune en la que el gluten provoca daño en el intestino. La alergia al trigo es una reacción del sistema inmunológico que puede causar urticaria, dificultad para respirar o reacciones graves. En cambio, la sensibilidad al gluten no celíaca genera molestias al consumir gluten, pero sin presentar celiaquía ni alergia.
Mientras, el nutricionista Carlos Núñez resalta que puede causar “inflamación, gases, distensión abdominal o malestar después de comer”.
El manejo depende de cada diagnóstico. Por eso, antes de eliminar el gluten de la dieta, es importante determinar cuál es la causa del problema.
La mayoría de las personas puede consumir gluten sin ningún problema. Sin embargo, algunas presentan enfermedad celíaca, alergia al trigo o sensibilidad al gluten no celíaca, condiciones con mecanismos, síntomas y tratamientos diferentes.
ml | El gluten se define como un conjunto de proteínas que se encuentran de forma natural en ciertos cereales, específicamente en el trigo, cebada y centeno, así como en cualquier producto derivado de estos.
Lo principal es evitar los alimentos elaborados con harina de trigo y buscar alternativas como harina de almendra, harina de garbanzo o de otros cereales y legumbres que no contienen gluten. De esa manera se controlan los síntomas.