El transporte público no debería ser una carrera de obstáculos para quienes dependen de él todos los días. Sin embargo, la experiencia se ha vuelto cada vez más complicada.
Primero eliminaron las rutas largas, obligando a los pasajeros a hacer trasbordos tras trasbordo para poder llegar a su destino.
Luego redujeron los horarios en corredores clave, afectando directamente a quienes cumplen jornadas extensas de trabajo. No me sorprendería que termine siendo para siempre.
Recuerdo cuando sugirieron a las empresas privadas los horarios escalonados... y ahora cómo se supone que van a llegar a la oficina...