Calor y humedad, afectan los pies durante el verano
El uso frecuente de piscinas, duchas públicas y calzado abierto, sumado a la falta de cuidados básicos, incrementa el riesgo de infecciones y molestias podales
Durante la temporada de verano, el aumento de las temperaturas y la constante exposición a ambientes húmedos favorecen la aparición de diversas afecciones en los pies, una situación que especialistas en podología aseguran se repite cada año y afecta tanto a niños como a los adultos.
La podóloga Lissette Rivas explicó que en esta época se registra un aumento significativo de hongos, mal olor, verrugas y grietas en los pies, condiciones asociadas directamente al calor, el sudor y la humedad. Rivas señaló que los contagios se producen principalmente en piscinas, duchas y vestidores, y en menor medida en playas y ríos.
Por su parte, la técnica en podología de Andar de Panamá, Lizi Sierra, indicó que durante el verano aumentan las consultas de pacientes por callos, durezas, juanetes, fascitis plantar, uñas encarnadas y pie de atleta. Además, la especialista explicó que estas afecciones se intensifican debido a las altas temperaturas, que provocan la dilatación de los vasos sanguíneos y la acumulación de líquidos en los pies, generando inflamación, dolor y sensación de pesadez.
En tanto, Yessenia Palacios, técnica en podología en Pies Perfectos Pty, señaló que en esta temporada se observan con mayor frecuencia casos de onicomicosis, tiña en el pie o pie de atleta y resequedad en los talones, todos relacionados con la combinación de humedad y calor.
Las especialistas coinciden en que la prevención es fundamental para evitar complicaciones. Además, aseguran que los cuidados básicos pueden marcar la diferencia para mantener la salud de los pies.
Secar minuciosamente los pies tras bañarse, ducharse o nadar, haciendo hincapié en el espacio entre los dedos, es la medida preventiva más eficaz contra los hongos.
Utilizar sandalias o calzados adecuados en piscinas, duchas, vestidores, ríos y playas para prevenir infecciones fúngicas, bacterianas y verrugas plantares.
Mantener una correcta higiene y revisar los pies con frecuencia, especialmente en niños y adultos mayores, para detectar a tiempo cualquier lesión o infección.