Cultura

Bosques conectados: El escudo invisible que salva a las ranas

24 de abril de 2026

Un nuevo estudio liderado por el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) y la Universidad Estatal de Pensilvania revela que la arquitectura del paisaje es clave para la salud de los anfibios. Al investigar 40 sitios en el Bosque Atlántico de Brasil, los científicos descubrieron que los bosques continuos y conectados permiten que las ranas desarrollen un microbioma (bacterias en su piel) mucho más diverso.

Esta “capa protectora” funciona como un escudo biológico que les ayuda a combatir enfermedades mortales, como el hongo quítrido, que ha extinguido a casi 90 especies en las últimas décadas.

El problema surge cuando el desarrollo urbano o la agricultura dividen los bosques en pequeños parches aislados. Esta desconexión obliga a las ranas a cruzar pastizales degradados para reproducirse, alterando su contacto con microbios beneficiosos. “Nuestros resultados sugieren que los paisajes conectados permiten a los animales mantener microbiomas mejor equipados para combatir los patógenos”, explicó Gui Becker, profesor de Biología en la Universidad Estatal de Pensilvania. Según el estudio, a mayor fragmentación del hábitat, menor es la capacidad de las bacterias cutáneas de los anfibios para frenar infecciones.

La importancia de este hallazgo va más allá de los anfibios, pues podría aplicarse a otras especies migratorias como aves y mamíferos
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