Xbox One ha permanecido como una videoconsola imposible de piratear desde su aparición en 2013, una cualidad que acaba de perder de la mano del desarrollador Markus Gaasedelen y un fallo de voltaje.
Gaasedelen ha compartido recientemente en REverse Conference lo que hasta ahora parecía algo imposible: la forma de ‘hackear’ una Xbox One. Su imbatibilidad se encontraba en la manera en que Microsoft la había construido, con capas de seguridad que se apoyaban en la compartimentación, la virtualización y la revocación.
En esta explicación, Gaasedelen ha recordado la explicación de Tony Chen, de Microsoft,...