Al pie del cañón

El comportamiento en el Metro

29 de octubre de 2026

Cada día hay que armarse de valor para soportar la frase “no es mi intención incomodarte”, pronunciada justo antes de violentar la tranquilidad ajena. Ya sea con discursos lastimeros, remedios milagrosos o la venta de dulces para recaudar fondos en el Metro de Panamá, el ingenio se multiplica para extorsionar la empatía de los pasajeros con historias repetidas o reinventadas. Aunque las normas y las multas existen, el problema supera la simple sanción: desalojar a uno solo abre la puerta a que entren dos o tres más. ¿Cómo erradicar estas prácticas?

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