Tecnología

Meseros robots en un restaurante de Pakistán ofrecen un aperitivo del futuro

08 de noviembre de 2026

Abriéndose paso entre las mesas de un restaurante italiano con neones intermitentes en el corazón de Karachi, capital económica de Pakistán, una mesera robotizada deja una pizza recién salida del horno delante de una familia que la esperaba.

“Bienvenidos a Sicilian. Me llamo Robia”, dice el robot con una voz electrónica, mirando a los comensales a través de sus ojos rojos de LED parpadeantes.

Dotado de una cabeza esférica blanca y una visera oscura, similar a la de un casco de moto, este androide lleva sobre los hombros un ‘dupatta’, un tradicional chal negro del sur de Asia.

El ingeniero pakistaní Syed Osama Aziz, fundador del restaurante “The Sicilian”, desarrolló dos humanoides a través de su empresa de robótica, Cobot, y con la ayuda de amigos.

Utilizó sobre todo piezas fabricadas localmente, diseñó sus circuitos impresos y los programó en su propio laboratorio.

Sin embargo, tuvo que importar algunos componentes electrónicos del extranjero.

“El hardware, es decir, lo que se necesita para fabricar robots, no es tan fácil de encontrar aquí, así que hemos tenido que apañárnoslas”, explica.

En China y en otros países de Asia Oriental, los robots son cada vez más habituales: llevan los platos a los clientes en cadenas de restaurantes y realizan diversas tareas, que van desde la limpieza hasta la recepción de huéspedes en los hoteles.

El banco de inversión estadounidense Morgan Stanley prevé que el mundo podría contar con más de mil millones de robots humanoides de aquí a 2050.

Cuando llegan al restaurante “The Sicilian”, los clientes pueden tomar ellos mismos los platos de la bandeja que traslada el robot, o bien esperar a que un miembro del personal humano venga a ayudarles.

Syed Osama Aziz, cuyo taller de fabricación de robots se encuentra en Multan, en la provincia de Punyab (centro), espera perfeccionar sus creaciones.

“En el futuro, prevemos añadirles funciones de procesamiento por cámara y de procesamiento de imagen. Eso significa que el robot también podrá reconocerte al mirarte, que recordará lo que pediste la última vez y que así podrá hacerte mejores sugerencias”, desarrolla.

Por ahora, los robots tienen un éxito rotundo entre las familias, que acuden en masa a su restaurante para ver las máquinas en acción.

“Lo mejor es que se presenta él mismo”, cuenta a la AFP un cliente entusiasmado, Ahmer Zameer, precisando que el robot “también te indica qué puedes pedir”.

Los niños tienden la mano para tocar a los camareros mecánicos mientras sus padres toman fotos y selfis.

Sonia Dilosker, una joven clienta, quedó especialmente impresionada por sus saludos y su aspecto. También dijo que le gustó mucho que no mostrara emociones al atender a los clientes. “Porque es una máquina y no tiene emociones”, dice.

Los trabajadores del restaurante afirman que esta novedad ha provocado un claro aumento de la afluencia, y que algunos clientes cruzan toda la ciudad para ir a encontrarse con estos robots a su disposición.

“Nuestro negocio ha crecido. La gente viene de muy lejos por esto. Es la primera vez que ven un robot aquí”, cuenta a la AFP Hellen, una empleada. Y añade: “La gente está encantada de ver esto”.

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