Opinión

Una amenaza llamada Hillary

01 de agosto de 2019

Miguel A. Espino P.
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Después de la reciente barrabasada de la CSJ de los EE.UU., declarando constitucional el homomonio, el tiro de gracia contra ese enfermo país lo daría Hillary Clinton, quien aspira a la presidencia. Su anuncio es una amenaza para el mundo entero. Su posible triunfo sería una calamidad universal.
Esta realidad la señaló recientemente (28-03-15), el director del Centro de Estudios Legales del Catholic Family and Human Rights Institute, Stefano Gennarini, quien recordó los ingentes trabajos de Clinton para que el aborto sea legal en todo el mundo, como uno de los “derechos reproductivos” de la mujer.
Hillary lo dijo ante la Planned Parenthood Federation of America, la poderosa transnacional abortista al recibir el premio Margaret Sanger por su “trabajo a favor de la mujer y sus derechos sanitarios y reproductivos”.
Resaltó que “es un privilegio el premio. Admiro a Margaret enormemente, su valor, su tenacidad y visión”. Sanger fundó la organización en 1921 y dijo que la “la eugenesia es la vía más adecuada y exhaustiva para resolver la discriminación racial, política y problemas sociales.
En 1922 dijo que “lo más misericordioso que una familia puede hacer a uno de sus niños miembros es matarlo”. Así lo explicó el congresista republicano, Chris Smith, ante la Cámara de Representantes en 2009.
Un reportaje de ACIprensa (7-02-14) recordaba el vigésimo aniversario del discurso de la Madre Teresa de Calcuta, en el Desayuno de Oración Nacional, al que asiste cada año la clase dirigente, en Washington (3-02-94).
La Madre Teresa proclamó con valentía la verdad sobre el crimen del aborto, que mata a 300 mil niños por año en las clínicas de PPFA. En su discurso ante el entonces presidente, Bill Clinton, la primera dama Hillary y otras grandes figuras políticas que la criticaban, la religiosa se refirió al aborto como una amenaza para la paz.
Dijo: “La amenaza más grande que sufre la paz hoy en día es el aborto, porque el aborto es hacer la guerra al niño; al niño inocente que muere a manos de su propia madre. Si aceptamos que una madre pueda matar a su propio hijo ¿cómo podremos decir a otros que no se maten? Hillary demostró lo que le importa un el problema. Ya sabemos qué esperar de ella como presidenta.
*Comunicador social.

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