Opinión

Retos de un presupuesto 2026, visionario, y una rendición creciente del primer año y medio de gobierno

02 de enero de 2026

El presidente José Raúl Mulino sancionó el Presupuesto General del Estado para la vigencia fiscal 2026, con un monto total de US$34,901 millones. Este incluye un programa de inversión pública de más de B/. 11,188 millones, considerado “récord” para Panamá.

Estás inversiones buscan dinamizar la economía, generar empleo y mejorar la calidad de vida de la población.

Sectores con asignaciones importantes incluyen salud, educación, obras públicas y seguridad, así como infraestructura productiva. Para 2026 se proyecta un fuerte impulso de infraestructura, como el cuarto puente sobre el Canal de Panamá, potabilizadoras, aumento en la red vial, infraestructura, escuelas y varios proyectos en zonas rurales e indígenas.

En el primer año de gobierno, el Presidente Mulino y su equipo impulsaron o retomaron proyectos de infraestructura en sectores clave como salud (hospitales), agua potable y carreteras.

Con el presupuesto de inversión presentado para esta vigencia el gobierno y expertos estiman la creación de decenas de miles de empleos, con más dinamismo económico previsto para 2026.

Según muchas opiniones la política fiscal y las inversiones han contribuido a mantener la calificación de grado de inversión y a restaurar la confianza de inversionistas.

A pesar de un nivel histórico de inversión pública, Panamá enfrenta estrechez fiscal y una alta carga de deuda pública, lo que obliga a equilibrar la inversión con el manejo de las finanzas públicas.

El gobierno del Presidente Mulino, proyecta una reducción del déficit fiscal (del 4.0% del PIB en 2025 a 3.5% en 2026). Sin embargo, agencias internacionales señalan que el déficit será alto y que Panamá encara retos fiscales significativos, pero el estado mantiene optimismo en los resultados.

La experiencia del primer año muestra que la programación y ejecución de grandes proyectos puede verse afectada por retrasos administrativos o financieros, comunes en infraestructuras de largo plazo, pero que serán subsanados, por el optimismo marcado en la finanzas públicas y aplicada a la ejecución y seguimiento del presupuesto.

El récord histórico propuesto en la inversión pública contemplado en el presupuesto 2026, mantiene los siguientes puntos:

° Fuerte enfoque en infraestructura productiva y social (salud, educación, agua potable, transporte).

° Proyección de reactivación económica y generación de empleo para 2026.

° Sostenimiento de la inversión pública sin perder la calificación crediticia.

Los Desafíos que se presentan en las finanzas públicas podrían verse afectadas por ciertas limitaciones como lo son:

° Presión de la deuda pública y estrechez fiscal, lo que condiciona la sostenibilidad de inversiones.

° La ejecución de proyectos puede enfrentar retrasos o rezagos.

° Opiniones mixtas de expertos sobre la suficiencia del presupuesto para cambios estructurales.

En fin, a un año de gobierno, el enfoque del presidente José Raúl Mulino en impulsar inversiones públicas significativas es un elemento central de su gestión económica. El presupuesto de inversiones para el año fiscal 2026, con más de US$11 mil millones marca una prioridad clara en infraestructura y empleo, con expectativas positivas de una reactivación económica. Sin embargo, enfrenta presiones fiscales, retos de ejecución y la necesidad de equilibrar la inversión con la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Tenemos creciente optimismo en que los resultados serán muy favorables y que las finanzas públicas tendrán un resultado satisfactorio en beneficio de la nación.