Reforma educativa: del diagnóstico a la gobernanza
La reforma educativa en Panamá no está pendiente por falta de ideas, sino por falta de voluntad para ejecutarla.
Diagnósticos no faltan. Tampoco propuestas, mesas de diálogo ni consensos básicos sobre lo que debe hacerse. Sin embargo, los resultados siguen siendo limitados y las transformaciones estructurales no terminan de materializarse. Esta realidad obliga a replantear el debate: el problema ya no es identificar qué hacer, sino entender por qué no se hace y cómo hacerlo efectivamente.
En ese contexto, complemento al final una recopilación de mis tres artículos sobre el tema en el periódico digital “Destino Panama”, con un análisis del paso del diagnóstico a la acción y el rol clave de la gobernanza. El primer elemento clave es reconocer que Panamá no enfrenta un déficit de conocimiento técnico. El país sabe cuáles son los principales problemas de su sistema educativo: bajos resultados de aprendizaje, especialmente en lectura, matemáticas y ciencias; profundas brechas entre lo urbano y lo rural; desigualdad entre educación pública y privada; infraestructura insuficiente en algunas regiones; y un currículo que no responde plenamente a las demandas del siglo XXI. * Médico. ** Fragmento de texto tomado del sitio web: elblogdejorgeprosperi.com