Las emociones son importantes
La inteligencia emocional se aplica prácticamente en las siguientes reglas, para abordar las relaciones interpersonales, con equilibrio:
1. Amortiguar: Volumen (se dice “estoy muy enojado” pero con voz baja); también evitar el lenguaje taxativo (en vez de “desgraciado, canalla” se dice él es un “inconsciente”). Eliminar lo taxativo: “creo, pienso o siento”.
2. Buscar el sentimiento detrás de los otros (“La tía Fulvia quiere entablar una conversación, haciendo preguntas obvias que irritan”).
3. Reconocer tus propios sentimientos (¿Qué siento , ¿qué y por qué me molesta o hiere ?) Y prepararse para afrontar emociones fuertes.
4. Practicar nuevas técnicas de manejar las emociones: “A mí me enojó/ me duele porque…” (quítele el poder a otros de que le hagan enojar). 5. Controlar los pensamientos automáticos. La secuencia es atacar a los demás; culparme a mí mismo y pasar a una alternativa neutral y de aceptación: que el mundo no es perfecto.
Utilice la Inteligencia emocional: La capacidad de sentir, analizar, comprender y controlar nuestras propias emociones y las de los demás (familiar, amistades, clientes internos y externos).
Nuestros estados de ánimo son importantes en nuestras vidas y relaciones por múltiples razones: A. Por ejemplo cuando estamos de buen humor, nos resulta más fácil llevar a cabo una tarea desagradable, es como si dicho estado de ánimo pudiera mejorar nuestra actitud.
B. De hecho si nuestro estado de ánimo es positivo, incluso podemos llegar a soportar una integración social desagradable.
C. Por otra parte, si estamos de mal humor podemos llegar a considerar aburrida y poco interesante, una actividad que normalmente nos resulta muy agradable y con la que casi siempre disfrutamos mucho.
D. Cuando nuestro estado ánimo es bajo, incluso los acontecimientos más positivos, pueden carecer de interés.
* El autor es psicólogo y escritor
Alfredo A. Arango
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