La filosofía de la frase “nada sé”
En estos días conversando con mi fraternal amigo de años el profesor Eliseo Echevers, me comenta una anécdota de su vida de estudiante en el glorioso Instituto Nacional (Nido de Águilas) y me pareció curiosa. Fue una situación que se originó con un compañero de aula de clase, en el momento que tenía que exponer un tema equis en la clase de Filosofía.
Todo el salón se mantuvo en silencio, ni el subido de una mosca se escuchaba.
Cada estudiante tenía que presentar un tema. Era un profesor muy estricto con su materia.
Pasaban rápidamente los minutos y la incertidumbre se apoderaba de la atención de los compañeros de clase.
Mientras el profesor y el grupo de estudiantes esperaba pacientemente la tan esperada exposición del tema, por parte de su compañero.
Después de un rato el estudiante parado al frente ante todos sus compañeros, los mira, medita un rato con las manos en los bolsillos del pantalón, cómo preguntándose cómo hilvanar sus ideas y poder salir de ese embrollo.
Toma una pequeña pausa, mira hacia arriba como buscando que decir, mientras el profesor lo sigue observando para ver cuando inicia.
Por fin coge fuerza y dice: “Como de la nada, no se puede decir nada, yo no digo nada”. Entonces el profesor lo mira fijamente y le contesto: “Como usted, no ha dicho nada, yo no le pongo nada. O sea, nada existe”. La clave máxima es la frase del filósofo griego Sócrates: “solo sé que nada sé”. * El autor es periodista.