Opinión

La fiesta del Carnaval y el panameño

02 de febrero de 2023

Los carnavales, la mejor fiesta de tradición de los panameños, hace que se olviden todos los problemas y angustias durante 4 días de farra, con un desenfreno tanto en la capital, como en el interior del país.

La ciudad de Las Tablas, provincia de Los Santos, por años es el sitio más preferido para rumbear.

Este 2023, el pueblo va por la revancha a desquitarse los dos años de prohibición, por la pandemia. Se ha guardado toda esa energía para estos carnavales y divertirse.

Asimismo, la actividad comercial, el turismo y la económica, recobraràn esos ingresos, dejados de percibir durante los dos años de pandemia: hoteles, restaurantes, el alquiler de casas, y autos, etc.

Hay quienes recurren a empeñar prendas y artículos como televisores, cámaras fotográficas, piano, bocinas, etc., para poder costearse la diversión a lo grande.

Algunos dejan de pagar compromisos con financieras o bancos. Pero, nadie puede detenerle, como se dice, el “arranque carnavalesco” que comprende del 17 al 21 de febrero. La fiesta del Rey Momo se oficializó en 1910 y proviene desde la época colonial. Su celebración como la tradición ha cambiado con los años. Ahora, los culecos o ‘mojadera’ con los carros cisternas, donde se arma la gozadera, al ritmo del Reggae o Reguetón, es lo más atractivo para los jóvenes, en la región de Las Tablas, y que hablar del lujo de los desfiles. Décadas atrás los carnavales en la capital, se desarrollaron en la Avenida Central, luego pasaron a la Vía España, teniendo como símbolos los muñecos “ Tiburcio y Domitila”. Fueron figuras representativas de nuestro carnaval, que simbolizaban al traje típico panameño “Tiburcio vestían el tradicional vestido montuno, mientras que Domitila nuestra hermosa pollera.

Esta figuras, encabezaban el desfile del carnaval, con la reina y su corte con alegres murgas, y las comparsas de los barrios populares, como los calipsos (barrio del Marañón), los campesinos, y los genios del barbero Chicho Escobar, ambas del barrio del Chorrillo, sólo para mencionar algunas.

Los puntos donde el panameño concentraba para apreciar los desfiles del carnaval eran en las inmediaciones de la antigua Casa Miller, y La Plaza 5 de Mayo, fueron sitios donde se vivía un ambiente sinigual, con sabor y ritmo caribeño que sabe imprimir el panameño.

*Periodista.

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